Técnicas

Punción seca, qué es, para qué sirve y si duele

Si alguna vez te han dicho que tienes "un nudo" en el trapecio que no se va ni con masaje, probablemente era un punto gatillo. La punción seca es una de las formas más eficaces que tenemos para tratarlos.

Por Matías Fernández Yagües, fisioterapeuta y osteópata16 de octubre de 20263 min de lectura
Fisioterapeuta con guantes aplicando punción seca en el trapecio de un paciente

Qué es la punción seca

Es una técnica de fisioterapia en la que se introduce una aguja muy fina, sin medicamento, en un punto concreto del músculo. Por eso se llama "seca". Es la misma aguja que se usa en acupuntura, pero el razonamiento es otro, porque se busca el punto gatillo según la exploración y la anatomía del músculo.

Un punto gatillo es una zona del músculo tensa y sensible que, al presionarla, duele y a menudo provoca dolor en otra parte. Un ejemplo típico es el trapecio que da dolor de cabeza, o el glúteo que da dolor hacia la pierna.

Para qué se usa

  • Dolor de cuello y espalda alta por contracturas que vuelven una y otra vez.
  • Cefaleas tensionales que nacen en cuello y hombros.
  • Lumbalgias con mucha carga muscular.
  • Sobrecargas en deportistas, gemelos, isquiotibiales, cuádriceps.
  • Epicondilitis y otros dolores de codo y antebrazo.
  • Dolor de hombro con músculos que no se relajan.

Qué se nota y si duele

El pinchazo de la aguja casi no se siente. Lo que sí se nota es la respuesta de espasmo local, un pequeño "salto" del músculo cuando la aguja llega al punto. Dura un instante y es una sensación rara más que un dolor fuerte. Es la señal de que estamos en el sitio.

Después es normal tener una sensación de agujetas en la zona durante 24 o 48 horas. Te explicamos qué hacer para que se pase antes, normalmente calor suave y moverte con normalidad.

Cuántas sesiones hacen falta

Depende de cuánto tiempo lleve el problema y de por qué apareció. Muchas personas notan mejoría desde la primera o la segunda sesión. Pero la punción seca quita el síntoma, no la causa. Si el músculo se carga por la postura de trabajo o por un gesto deportivo, hay que acompañarla de ejercicio y de cambios en el día a día para que no vuelva.

Cuándo no la usamos

No es para todo el mundo. No la aplicamos si tienes miedo intenso a las agujas, si tomas anticoagulantes sin control, en zonas con infección o problemas de piel, ni en algunas situaciones durante el embarazo. Por eso antes de cualquier punción hacemos una valoración y te preguntamos por tu salud.

En la clínica trabajamos con agujas estériles de un solo uso y siempre te contamos qué vamos a hacer antes de hacerlo. Si prefieres no hacerla, hay alternativas, como la terapia manual o el ejercicio.