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Electrólisis percutánea, EPI y EPTE, en Molina de Segura

Para tendones que llevan meses dando guerra. Aplicamos una corriente muy suave justo en la zona dañada, guiados por ecografía, para que el tendón vuelva a repararse.

Ecógrafo mostrando un tendón mientras se explora una rodilla

Qué tratamos

  • Tendinopatía rotuliana
  • Tendinopatía aquílea
  • Epicondilitis, el codo de tenista
  • Tendinopatía del hombro
  • Fascitis plantar que no mejora
  • Algunas roturas fibrilares musculares

Cómo funciona

A través de una aguja muy fina se aplica una corriente galvánica de baja intensidad en el punto exacto de la lesión. Esa corriente provoca una reacción local controlada que limpia el tejido degenerado y activa la reparación del propio tendón.

Siempre guiada por ecografía

El tendón dañado no se ve por fuera. Con el ecógrafo vemos en pantalla dónde está la lesión y llevamos la aguja a ese punto. Es más preciso, más seguro y nos permite ver en las revisiones cómo cambia el tendón.

Cómo es el tratamiento

Cada aplicación dura pocos minutos. Se nota un pinchazo y un ligero escozor mientras pasa la corriente. Lo habitual es hacer entre tres y seis sesiones, separadas una o dos semanas, siempre junto con un programa de ejercicio para que el tendón vuelva a tolerar carga.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo EPI que EPTE?

Son nombres de distintos equipos y protocolos de electrólisis percutánea. La base es la misma, una corriente galvánica aplicada con aguja en el tejido dañado.

¿Cuándo no se puede aplicar?

No se aplica con marcapasos, durante el embarazo, sobre zonas con infección ni en algunas enfermedades. Lo revisamos contigo antes de empezar.

¿Puedo seguir haciendo deporte?

Normalmente sí, ajustando la carga. El ejercicio es parte del tratamiento, solo cambia el cuánto y el cómo durante unas semanas.

¿Hablamos de lo tuyo?

En la primera visita valoramos tu caso, con ecografía si hace falta, y te decimos qué vamos a hacer y cuántas sesiones calculamos.