Espalda y cuello
Dolor de cuello y espalda por trabajar en la oficina
Muchas de las personas que vienen a la clínica no se han lesionado haciendo deporte. Se han lesionado sentadas. Horas delante del ordenador, el móvil en la mano en cada pausa y el coche para ir y volver. Al cabo de los meses aparece el dolor de cuello, la carga en los hombros, el dolor de cabeza por la tarde o la lumbar que protesta al levantarte de la silla.

Por qué duele si no he hecho nada
El problema no suele ser una mala postura concreta, sino estar mucho tiempo en la misma. La cabeza se va hacia delante para mirar la pantalla, los hombros suben cuando tecleas con tensión y la zona lumbar pierde movimiento. Los músculos que sostienen esa posición se cansan, se cargan y acaban generando puntos de dolor.
A eso se suma el estrés, que sube la tensión de cuello y hombros, y la falta de actividad física fuera del trabajo.
Cinco cambios que ayudan de verdad
- Muévete cada 30 o 45 minutos. Levántate a por agua, haz una llamada de pie, da una vuelta. La mejor postura es la siguiente.
- Sube la pantalla. El borde de arriba a la altura de los ojos. Con portátil, un elevador y un teclado aparte cambian mucho las cosas.
- Apoya bien. Pies en el suelo, la espalda apoyada en el respaldo y los antebrazos sobre la mesa para que los hombros no carguen.
- Haz dos o tres ejercicios cortos al día. Retracciones de cuello, movilidad de hombros y algún estiramiento de pecho. Cinco minutos bastan.
- Entrena fuera. Dos o tres días de fuerza o de actividad física a la semana protegen la espalda más que cualquier silla.
Cuándo conviene venir
- El dolor dura más de dos o tres semanas o vuelve cada poco.
- Tienes dolores de cabeza frecuentes que empiezan en la nuca.
- Notas hormigueo, adormecimiento o dolor que baja por el brazo o la pierna.
- Te cuesta girar el cuello al conducir o dormir del lado que duele.
- Después de un accidente de coche, aunque al principio no dolía.
Qué hacemos en la clínica
Empezamos por entender tu caso, cómo trabajas, cuántas horas, qué haces fuera y desde cuándo te duele. Exploramos el cuello, la espalda y los hombros y vemos qué estructuras están implicadas.
El tratamiento suele combinar terapia manual para recuperar movilidad, punción seca si hay puntos gatillo muy activos, y algo de aparatología como la diatermia cuando acelera la recuperación. Pero lo que evita que vuelva es el ejercicio, y por eso siempre te llevas una pauta corta para hacer en casa o en la oficina.
Matías es fisioterapeuta y osteópata, así que si el problema tiene un componente más global, como el diafragma, la caja torácica o la pelvis, se trata en la misma consulta.
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